Pensamiento, Filosofía y Obra de Tenzin Gyatso – Dalai Lama.

Pensamiento, Filosofía y Obra de Tenzin Gyatso – Dalai Lama.

Cuando nos referimos al Dalai Lama, de inmediato idealizamos dicho titulo con un reconocido rostro de la cultura actual, pero este título no se refiere a más que el del líder espiritual del budismo tibetano, en este caso Tenzin Tenzin Gyatso.

Un titulo creado hace mas de 6 siglos, hoy en día es Gyatso quien lo ostenta desde el año 1940.

Tenzin Gyatso, el XIV Dalai Lama del Tibet.

Desde Dharamsala, a los pies de los Himalayas, la Pequeña Lhasa, Tenzin Gyatso -XIV Dalai Lama del Tíbet- ha venido testificando en todos los foros internacionales la pérdida de la soberanía del Tíbet, sustraída por China en 1951. Pero se ha opuesto al uso de la violencia y ha propuesto soluciones basadas en la tolerancia y el respeto mutuo, al punto de que se le concediera por ese motivo el Premio Nobel de la Paz en 1989. Mi religión es el amor y la compasión, comenta, porque estas son cualidades que todos los seres conscientes necesitan. Independientemente de si sigue o no una tradición religiosa, el amor y la compasión son apreciados por todos.

Al morir antecesor se identificó a su sucesor en el niño Tenzin Gyatso, XIV y actual Dalai Lama desde 1939,  nacido en el seno de una familia pobre de origen tibetano, en el pequeño poblado de Takster, al noreste del Tíbet, en la provincia china de Qinghai (1935). A los dos años de edad fue reconocido como la reencarnación de su predecesor, el DecimoTercer Dalai Lama, y por consiguiente la encarnación de Avalokitesvara, el Buda de la Compasión.

Los Dalai Lamas son la manifestación del Buda de la Compasión quienes escogió renacer para servir a la humanidad. Dalai Lama significa Océano de Sabiduría; los tibetanos por lo general se refieren a Su Santidad como Yeshe Norbu (la Gema que Concede Todos los Deseos) o simplemente lo llaman Kundun, la Presencia. Cuando el Decimotercer Dalai Lama murió en 1935, el Gobierno Tibetano no simplemente tenía que nombrarle un sucesor, sino que debía encontrar al niño quien el Buda de la Compasión habría de encarnar. El niño no tenía que haber nacido justo en el momento de la muerte de Su Predecesor ni tampoco muy pronto luego de ésta. Como otras ocasiones, se presentarían los signos para ir a buscarlo. Por ejemplo, cuando el cuerpo del Decimotercer Dalai Lama fue colocado en el altar con el rostro hacia el sur, su cara giró hacia el este dos veces, y hacia el este del altar un gran hongo brotó en el lado este de una bien labrada columna de madera.

El Regente del Tíbet viajó al sagrado lago de LhamoeLhatso, en el cual algunos tibetanos habían tenido visiones del futuro. Allí, entre otras cosas, vieron un monasterio con techos de jade verde y oro y una casa con baldosas turquesa. Una descripción detallada de la visión fue escrita y mantenida en estricto secreto.

En 1938 Altos Lamas y dignatarios fueron enviados por todo el Tíbet para buscar el sitio de la visión. Los que se fueron hacia el este, fueron dirigidos por el Lama Kew sangRe poché del Monasterio Sera. En Takster, encontraron dicho sitio y fueron a la casa con Kewt sangRín poché disfrazado como el sirviente y el monje de menor rango vestido como si fuese el líder. Rinpoché llevaba colgado un rosario del DecimoTercer Dalai Lama y el niñito al verlo lo reconoció y le dijo que se lo diera. El prometió dárselo siempre y cuando adivinara quien era él. El niño respondió, Sera aga lo que en el dialecto local significaba, un monje de Sera. El niño fue también capaz de decirles quien era el verdadero líder y quien era el sirviente. Luego de muchas otras pruebas realizadas más adelante el Dalai Lama fue entronizado en 1940.

En 1950, cuando aún no había cumplido la mayoría de edad y teniendo todavía que enfrentar nueve años más de intensa educación religiosa los comunistas chinos invadieron el país. Tenzin Gyatso, declarado mayor de edad antes de tiempo, asumió el poder y se refugió cerca de la frontera con la India; pero, al no recibir ayuda exterior pese a su llamamiento a la India de Nehru y a las Naciones Unidas, hubo de aceptar la tutela comunista, firmando en 1951 un tratado que convertía al Tíbet en Provincia Autónoma de China.

En 1954 junto con una gran cantidad de dignatarios religiosos y civiles, viajó a Pekín para mantener conversaciones de paz con Mao Tse Tung, y en 1956 lo hizo a la India, donde pudo conocer al Primer Ministro Nehru, a quién le solicitó apoyo.  Pero la crisis continuó y se provocó la primera rebelión anti china en dos provincias fronterizas de la población tibetana.

El 10 de Marzo de 1959 Lhasa se sublevó para reafirmar su independencia. Las demostraciones fueron brutalmente reprimidas hasta la total ocupación del país. Decenas de miles de tibetanos murieron en los bombardeos o fueron encarcelados. Considerando que la única forma de liberar a su país de la opresión, era que su palabra y su actividad no fueran acalladas, Su Santidad el Dalai Lama cruzó los Himalayas a pie, en un peligroso viaje que le llevó al exilio en India. Unos 80.000 tibetanos le acompañaron, mientras Mao ponía en el gobierno del Tíbet al Panchen Lama al que sin embargo no consiguió manejar a su gusto y encarceló en 1964.

Desde entonces ha vivido a los pies de los Himalayas en Dharamsala, India, el asiento del Gobierno Tibetano en el exilio, una democracia constitucional desde 1963. Dharamsala, felizmente conocida como la Pequeña Lhasa posee también instituciones culturales y educativas y sirve de Capital en Exilio de 130.000 refugiados tibetanos que viven principalmente en la India. Otros viven en el Nepal, en Suiza, en el Reino Unido, en Los Estados Unidos, en el Canadá y otros 30 países.

En Lhasa, la mítica capital del Tíbet, comenzó sus estudios, y a los 25 años logró su doctorado en filosofía budista. El Dalai Lama se abocó a la inmediata y urgente tarea de preservar la cultura tibetana. Fundó asentamientos agrícolas para que los refugiados viviesen ellos|, un sistema autónomo de educación y otros institutos culturales para preservar las artes y la ciencia, sin descuidar la fundación de más de 200 monasterios para mantener la tradición budista, esencial al espíritu tibetano.

En 1963, promulgó una constitución democrática, basada en el budismo y en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, comomodelo para un Tíbet libre. Desde Entonces, ha sido el más vigoroso defensor de este experimento democrático, presentando permanentemente propuestas para resolver la situación de la independencia. La oposición de las autoridades chinas, sin embargo, ha impedido toda solución.

En 1982 Deng Xiaoping invitó a regresar al Dalai Lama, que prefirió permanecer en el exilio, dedicándose a preservaren el norte de la India, Nepal, Bután y Sikkim la cultura tibetana destruida por las autoridades chinas su país de origen, al tiempo que asumí públicamente los ideales de la democracia y el pacifismo.

En la década de los ochenta el Dalai lama trató de abrir puertas al diálogo con los chinos. Propuso un Plan de Paz de Cinco Puntos en 1987-1988 con el que se estabilizaría toda la región asiática, siendo muy elogiado por estadistas y cuerpos legislativos de todo el mundo, pero que los chinos no han entrado todavía a negociar.

Desde entonces ha venido testificando en todos los foros internacionales la pérdida de la soberanía de su nación, pero se ha opuesto al uso de la violencia y ha propiciado soluciones basadas en la tolerancia y el respeto mutuo, con el objetivo de preservar la herencia histórica y cultural de su pueblo… Ha desarrollado filosofía de la Paz a partir de un enorme respeto por todos los seres vivos, y basado en el concepto de la responsabilidad universal que compete a toda la humanidad, así como a la naturaleza… se ha destacado proponiendo soluciones constructivas para resolver los conflictos internacionales, los temas de derechos humanos y los problemas ambientales del planeta. Esta última cita textual pertenece al comité del Parlamento Noruego que le concedió el premio Nobel de la Paz en 1989. En 1990 publicó su autobiografía, Freedom in Exile.

Recientemente, los más importantes Líderes políticos mundiales, haciéndose eco de la opinión pública internacional, han insistido en que el gobierno de China entable discusiones serias con el Dalai Lama, a fin de terminar con más de cuarenta años de opresión política, religiosa y cultural en el Tíbet.

Mientras tanto el Décimo Cuarto Dalai Lama a diferencia de su predecesor, quien nunca vino a occidente, continúa con sus viajes a lo largo del mundo. En sus viajes, no trata de convertir a los occidentales al budismo, si no más bien inspirará su interior un compromiso con los valores espirituales universales del amor, la compasión y la sabiduría.

Dijo Cierta Ocasión: mi religión es el amor y la compasión, porque estas son cualidades que todos los seres conscientes necesitan. Independientemente de si sigue o no una tradición religiosa, el amor y la compasión son apreciados por todos. Siempre Abierto e interesado todos los puntos de vista del pensamiento humano, ha tenido frecuentes encuentros con los Líderes de casi todas las religiones, incluyendo al precedente Papa Pablo VI y SS Juan Pablo II. Su Prédica Constante es poner la sabiduría de las religiones al servicio del bien de todos los seres, integrando sus valores a la política o la ciencia. Firme Defensor de la no violencia, el Dalai Lama, humildemente suele decir: soy simplemente un monje budista.

En Mucha ocasiones se han acercado monjes cristianos para pedirle que le dieran la ordenación budista, pero él rehusó, diciendo que con ser buenos monjes cristianos era suficiente, y que si estaban interesados en el budismo solo tenían que estudiar y practicar cualquiera de los aspectos de la doctrina budista que les resultara de utilidad, e incorporarlos a su adiestramiento cristiano habitual a modo de elementos complementarios.

La filosofía del Dalai Lama es fascinante. Independiente de que creamos o no en las particularidades de la filosofía del budismo tibetano, no podemos contradecir ni una coma de sus palabras. Ha trabajado codo con codo con científicos, psicólogos y otros especialistas para llegar a un consenso común. Y lucha continúa hasta nuestros días, no solo por recuperar un Tibet libre, sino por que exista un hermanamiento entre las distintas religiones de nuestra sociedad. Además, potencia enormemente el valor del ser humano, instruyendo desde los detalles más nimios hasta las cuestiones más trascendentales.

Me gustaría dejarlos con un extracto del libro «Adiestrar Mente». Son solo unos párrafos pero condensan lo que anteriormente he dicho. Casi podemos sentir en cada palabra el amor y la compasión que desprende.

El pensamiento del Dalai Lama

Creo sinceramente que todos los seres humanos somos de la misma naturaleza, tanto a nivel mental como emocional. Todos Nosotros Tenemos el potencial para ser personas felices y buenas y también lo tenemos para ser malas y perjudiciales. Creo que el potencial para todas estas facetas está presente en nosotros. Lo importante es tratar de fomentar, en cada uno de nosotros, los aspectos positivos y útiles y tratar de reducir los negativos. Aunque los aspectos negativos puedan, a veces, traer cierta satisfacción a corto plazo, a la larga sólo aportan sufrimiento.

Las actitudes positivas nos traen siempre fortaleza interior. Con fortaleza interior tenemos menos miedo y más confianza en nosotros mismos, y resulta más fácil extender nuestro afecto hacia los demás sin barrera alguna, ni religiosa ni cultural ni de ningún otro tipo. Es, por lo tanto muy importante reconocer nuestro potencial para lo bueno y lo malo y después, observarlo y analizar cuidadosamente. Esto es lo que yo llamo fomentar el valor humano. Mi principal interés es fomentar la comprensión del valor más profundo del ser humano.

El valor humano más profundo es la compasión, un sentimiento afectuoso y comprometido. Estas Cualidades Básicas del ser humano son muy importantes, tanto si se es creyente como si no se es, y no importa cuál sea la religión que se practique; sin ellas no se puede ser feliz. Algunas personas cuentan con una disposición mental adecuada para seguir una fe religiosa. Hacer uso de la fe religiosa para fomentar estos valores humanos básicos es muy positivo.

El mensaje de las principales religiones del mundo es básicamente el mismo: amor, compasión y perdón. Lo que varía es el modo en que fomenta cada religión tales cualidades. Pero dado que todas ellas aspiran más o menos a la misma meta: vivir una vida más feliz; ser personas más compasivas y crear un mundo más compasivo, el hecho de que los métodos sean distintos no representa un problema. El logro último es lo importante. Las principales religiones del mundo tienen el mismo potencial para ayudar a la humanidad y, puesto que existe una gran variedad de disposiciones mentales entre los seres humanos, necesitamos, lógicamente, religiones distintas.

La variedad es beneficiosa. La armonía entre las diferentes tradiciones religiosas es otro asunto importante. Por eso me esfuerzo siempre fomentar la armonía entre religiones.

Deja un comentario