Entrevista a Héctor  Vanegas  y Cortázar, Gran Maestro de la Gran Logia del Ecuador.

Dentro de los objetivos centrales de  este informativo masonico, esta el acercar a nuestros lectores a los principales lideres y actores de la masonería mundial.

En esta oportunidad, Masonería Global pudo conversar  con nuestro muy Querido Hermano  Héctor  Vanegas  y Cortázar, Muy Respetable Gran Maestro de la Gran Logia del Ecuador.

 

¿Cuál es origen  de la Masonería en Ecuador?

Realmente definir un solo origen con fecha definida es difícil, ya que la actividad de los ideales Masónicos en el suelo ecuatoriano estuvo dispersos por varias Logias en diferentes zonas geográficas y diferentes periodos históricos en el siglo XIX, así como también de los procesos de institucionalidad y reconocimiento a principios del siglo XX. Para ciertos historiadores, varios Masones que vislumbraban la necesidad de la independencia de España, entre ellos  los mártires del 2 de Agosto de 1810, eran Masones que integraban en el seno de la Cortes de Cádiz los diferentes procesos en las luchas independentistas, y más tarde, en la Revolución Alfarista, resaltando la figura del “Viejo Luchador” y con el General Gaspar Alamiro Plaza como un Masón que instauró los Altos Grados del REAA desde 1910 con la Creación del Supremo Consejo del Grado 33° para la República del Ecuador.

¿En su opinión, cual ha sido el rol de  la Masonería en la historia  de su país?

Es una pregunta que tiene varias respuestas y perspectivas. Es mejor hablar del rol de los ideales Masónicos que influyeron notablemente en acciones de sus miembros a lo largo de la historia, principalmente como la preocupación por educar en sus templos a una nueva elite intelectual y política, que fuera capaz de consolidar el proyecto de un estado más justo en la época republicana y de llevar a la práctica sus ideales de Libertad, Igualdad y Fraternidad. Es en sí la parte esencial de la tarea educativa profunda a lo largo de su historia, el verdadero rol de la actividad de la Masonería para hacer pensadores capaces de ejercer el poder en cualquier esfera con responsabilidad, pues se enseña que el mismo no es un lucro ni una prebenda, sino un ejercicio del servicio que nace del interior del hombre, para ejercerlo con responsabilidad.


¿De qué forma puede la masonería contribuir al desarrollo ético, moral, humano y social de los ecuatorianos?

Simplemente a través del ejemplo de sus miembros. Este puede manifestarse y debe hacérselo en acciones concretas. La sociedad necesita modelos perennes de valores, principios y virtudes que son el crisol de lo humano, de aquello que es eterno.  Los Masones al actuar en la sociedad, en cualquier campo que se desempeñen, deben hacerlo siempre con el propósito de trasmitir modelos de vida. Hoy la honestidad y el honor son palabras que los Masones debemos ejercerlos en cualquier campo de desempeño laboral, social o político, para que los mismos sean capaces de ser observados por los demás.

¿Cuáles son los principales retos de la Masonería Ecuatoriana en la actualidad?

Ser una autentica institución de formadores de nuevos hombres, capaz de adaptarse al mundo moderno sin perder sus tradiciones, por el contrario siempre manteniéndose inconmovibles. La Masonería ha sido persistente en transmitir a la sociedad profana los valores que explicaron su creación, como el amor fraternal, la verdad y la caridad. Por amor fraternal queremos transmitir que los hombres más allá de todo lo que los divide tienen la misma naturaleza, el mismo atractivo de racionalidad. Si la esencia es la misma, no hay razón para que los hombres no cooperen para mejorar sus vidas y hacer de la sociedad un lugar mejor para vivir. Con la verdad pretendemos que más allá de toda concepción de política, religiosa y filosofía, el hombre busque ser veraz consigo mismo y tener una vida segura y feliz. Por caridad queremos decir que tenemos el deber fundamental de ayudar a los menos afortunados, los pobres y los desfavorecidos. La transformación comienza dentro de nosotros y solo después se puede transferir a la sociedad en su conjunto.

¿Cuál cree que ha sido su mayor aporte como Gran Maestro?

El unir y fortalecer a las Logias sin lugar a duda. Como toda institución los cambios son necesarios,  la reorganización de la institución para que todos los hermanos participen, la incorporación y reconocimiento de Masones que por varias y penosas decisiones del pasado se mantuvieron alejados de la Orden, así como los trabajos de remodelación, adecuación y mantenimiento en el Gran Templo de la Fraternidad, ha sido sin lugar a duda el motor para demostrar que el amor y compromiso por la institución es cuestión de voluntad y decisión.

El próximo año 2021, la Gran Logia del Ecuador cumplirá 100 años de fundada. ¿Qué planes conmemorativos prepara la Gran Logia con motivo de sus 100 años?

La pandemia que actualmente vivimos es sin duda un freno a poder desarrollar actividades con clara anticipación. El plan de trabajo para el centenario ha sido delegado a una Gran Comisión que está planificando un sin número de actividades a lo largo del año 2021, pero sin duda alrededor del 19 de junio serán las actividades de mayor preponderancia.

¿Qué mensaje le desea usted dar a la sociedad ecuatoriana en pro del progreso del país?  

Creer en un gran cambio renovador. La sociedad no puede mejorarse mediante la ingeniería social, el mundo ha pagado un precio enorme por esa ilusión. Solo la transformación de nuestra actitud incrementa el nivel de humanidad y potencia la responsabilidad social. Por ello los principios de la Masonería que son los de renovación continua o perfeccionamiento, no entran en conflicto en modo alguno con los deberes de ciudadanos de sus miembros, ya sea en el trabajo, en el hogar o en la vida pública, sino que por el contrario vivifican constantemente en el cumplimiento de sus responsabilidades públicas y privadas. Por tanto, no hay conflicto de intereses entre la obligación de un Masón y su deber privado o público. Este es nuestro rastro de distinción, la constante renovación y mejoramiento.


¿Algún mensaje final?  

Lo que puede ser una característica única de la Masonería es que es una fuente de un Sistema de Moralidad que se encuentra en los lugares de reunión y de trabajo y desde allí se aplica a la vida y no al revés. Es decir, las virtudes de integridad, cooperación, honestidad y asiduidad que se combinan para producir resultados de calidad surgen de la Logia Masónica, y luego se aplican al resto de la vida. Lo que es bueno para el lugar de trabajo en particular, es bueno para el resto de la vida en general. Esta ética de trabajo es una característica definitoria de la Masonería. Por lo tanto, se puede concluir que la Masonería conduce al mejoramiento mutuo y personal de cada miembro y por ende al rol que ejerce en su entorno social.

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