Filosofía de Confucio

Existen diversas formas de pensamiento, diversas formas de concebir una idea o interpretar el mundo. Dos de las más concebidas son, el pensamiento occidental y pensamiento oriental.

El primero, el occidental, basado en el principio aristotélico de no contradicción,

“es imposible que, al mismo tiempo y bajo una misma relación, se dé y no se dé en un mismo sujeto, un mismo atributo”

y en el principio de identidad formulada por Parménides:

“lo que es es y lo que no es no es”

y el segundo, el oriental, que basa su pensamiento, en todo lo contrario.

Entendiendo estos principios de no contradicción, podremos empezar a asomar la cabeza al pensamiento oriental, sin embargo, deberemos tener en cuenta que por más que miremos la profundidad del pensamiento oriental, si seguimos pensando de forma occidental, no podremos entender en totalidad la forma del pensamiento oriental.

Por lo tanto deberemos abrir nuestras mentes lo más posible, a ideas, pensamientos y principios que durante nuestra vida occidental ni siquiera habíamos concebido.

Confucio

Nacido el 28 de Septiembre del 551 a.c., en el pueblo de Zou en el antiguo estado de Lu, actual provincia de Shandong, China. Fue un reconocido pensador chino, filósofo y político. A los 3 años pierde a su padre, dejando con ello una familia noble con pocos recursos económicos. La madre de Confucio a pesar de la situación invirtió fuertemente en la educación de su hijo.

A los 17 años, ya era reconocido por sus amigos y personas cercanas, como un pensador y filósofo. Destacaba su personalidad pacífica, pensante y practicante de los deportes. Su meta era trabajar para el estado y ayudar a reformar la sociedad, promoviendo la búsqueda de las virtudes y estructurando la sociedad, de tal manera que cada persona ocupara un lugar en la misma.

Confucio vivió en épocas bélicas, donde cada estado, peleaba por la soberanía de su territorio y luchaba por conquistar otros. Estas guerras no hacian más que alimentar la codicia de sus gobernantes, tener a un pueblo sumido en la miseria que perdía la fe en sus dioses.

Llegó a trabajar para el estado, ocupando cargos menores hasta llegar a ministro de justicia, sin embargo, no pudo cumplir su meta de trabajar para un príncipe que le diera la oportunidad de implementar sus ideas de organización social como las tenía planeada, ya que representaban un cambio radical para la forma de vida china de aquel entonces. Llegando a ser expulsado o renunciando al cargo y empezando una nueva etapa en su vida.

Confucio empezó a viajar a sus 50 años, por los distintos estados de China, en un tiempo en el cual, viajar representaba un riesgo mucho mayor en comparación a hoy en día. Promulgaba sus ideas a cada pueblo que llegaba y sumaba a su séquito, distintos discípulos para que aprendieran sobre su doctrina y filosofía.

Posteriormente se le concedió otro cargo parecido al del ministro de justicia, pero fue expulsado o renunció por extrañas causas.

Confucionismo

Para entender el confucionismo, debemos entender la composición de la religión china. Ya que se compone de 3 religiones que aunque parecieran ser contradictorias, realmente se han logrado complementar en una sola.

La sociedad china, cósmicamente son pueblos del tao, socialmente son pueblos confucionista y anímica y espiritualmente son budistas.

El confucionismo es el sistema filosófico y orden social, ético y moral, desarrollado y/o recopilado de forma verbal por confucio y posteriormente escrito en analetas por sus discípulos. Es un orden social, pensado para que cada persona de la sociedad tenga una ocupación y un rol que cumplir en el colectivo. Sin recompensas, obligaciones o castigos.

La esencia de sus enseñanzas se condensa en la buena conducta en la vida, el buen gobierno del Estado (caridad, justicia y respeto a la jerarquía), el cuidado de la tradición, el estudio y la meditación.

Hay una relevante importancia en la religión, los antepasados y en la jerarquía del sistema confuciano. Entiéndase para aquel entonces, que los gobernantes o príncipes, ejercian el cargo por mandato divino y por ser descendiente de otros gobernantes. Cualquier otra persona que no cumpliera con estas condiciones, no podía optar por el cargo.

Confucio rompe esta tradición al creer que la realización del hombre, o mejor dicho, el desarrollo del hombre debe darse a través de la búsqueda de convertirse en un ser superior. Dicha búsqueda se logra al apropiarse de las buenas virtudes. y adoptar conocimientos que puedan ser usados por el colectivo.

Las máximas virtudes son: la tolerancia, la bondad, la benevolencia, el amor al prójimo y el respeto a los mayores y antepasados. Si el príncipe es virtuoso, los súbditos imitarán su ejemplo, siguiendo el modelo gobernante/súbdito, padre/hijo, etcétera. Una sociedad próspera solo se conseguirá si se mantienen estas relaciones en plena armonía.

A pesar de tan dignos valores que incentivaba Confucio, él también decía que, aquel gobernante que no atendiera a su pueblo de forma digna, respetuosa y por lo tanto ignorara las virtudes de un ser superior, el pueblo, los intelectuales, tenían la obligación de protestar contra el mandato y lograr con ello la expulsión de un dirigente de su cargo. Para que fuera reemplazado por una persona que haya desarrollado en mayor medida sus virtudes aunque tuviera o no una descendencia real.

Promoviendo así, un sistema político meritocrático, donde se les diera la oportunidad a las personas que más se hubieran esmerado en desarrollar sus virtudes.

Lamentablemente, Confucio no logró su meta a nivel político. Sin embargo, a nivel filosófico, gracias a sus discípulos, que si llegaron a ocupar altos cargos de los estados, empezaron a poner en prácticas sus ideas y pensamientos, logrando con ello, la sociedad soñada por Confucio.

Confucio dedicó los últimos años de su vida a leer y comentar libros de la antigüedad china y muere a los 73 años, después de vivir una vida trágica, por la persecución de sus contrincantes políticos y no haber logrado implementar su sueño a través de sus propias manos.

Conclusión personal

Confucio nos dejo un legado de la buena conducta, un sistema filosofico y un orden social que a pesar de ser concebido para una colectividad, dice mucho sobre el correcto actuar de un individuo dentro del colectivo. Vale la pena leer sus analectas y preguntarnos cuales son las virtudes que estamos practicando en nuestra vida diaria y cuales son, los que debemos potenciar mas. También que empecemos a ser criticos con nuestros gobernantes y exigirles no menos que la excelencia en cada uno de sus procederes y si no son capaces de cumplir el rol, promover la protesta y optar por un gobernante preparado, que tenga en su hoja de vida desarrolladas las mayores virtudes dictadas por Confucio y busque siempre el bienestar del pueblo.

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