La Doctrina Masonica.

La Doctrina Masonica.

Una doctrina es un conjunto de ideas, enseñanzas o principios que rigen un movimiento ideológico, político o religioso. La masonería no es un movimiento ni político ni religioso, como sí lo es ideológico; y sus principios se basan sobre la ley natural, sobre la lógica y sobre la razón que están por encima de la superstición, en tanto tiene en cuenta bases sólidas hacia el descubrimiento de la propia realidad, para alcanzar el conocimiento de la verdad, en la cual está contenida la existencia de un ser supremo, junto a su premisa de fraternidad universal; formando así el escenario que mantiene su doctrina, hacia hacer el bien por medio del progreso, el espíritu de libertad, la virtud y la razón, que llevan a amar y a respetar a los demás, en un camino hacia la ilustración tanto personal como universal, buscando vencer la ignorancia, la miseria, el fanatismo, las tiranías y todas aquellas cuestiones negativas que sin darse cuenta, el ser humano cultiva negativamente dentro de sí, con resultados también negativos. Por lo que la masonería se define como una institución de fraternidad universal, esencialmente filantrópica y progresista, con hombres que promueven un espíritu de libertad, sin ataduras de fanatismos, ignorancia, ociosidad, despotismos o explotación tiránica; y en lugar de ello, promueve las buenas costumbres, la investigación científica, la solidaridad, el espíritu de progreso social y la práctica de una moral positiva que lleve a lograr los objetivos de virtud.

La masonería nace precisamente de la necesidad de saber encontrar un objetivo congruente con lo mejor que podemos llegar a desarrollar como seres humanos y no pensar o definir que el ser humano simplemente es egoísta, envidioso, orgulloso, tirano, fanático e ignorante por naturaleza, ya que también por ley natural, el ser humano puede tomar todas estas realidades humanas y desarrollarlas a su favor de manera positiva y sin pasar por encima de los derechos de los demás, desarrollando así una versión de sí mismo de crecimiento, no quedándose en la oscuridad de la ignorancia sin saber qué hacer con su vida ni cómo controlarla, sino iluminándola a través del conocimiento y el moldeamiento de sus virtudes. Es así como el nacimiento de la masonería proviene desde que el hombre decidió hacer su primera construcción, desde que decidió emprender un camino de progreso y construyó primeramente templos físicos y materiales, principalmente representados por los gremios de constructores medievales, de donde se van a desprender luego interpretaciones éticas, a través del trabajo físico bien hecho y pulido. Y luego, a través de interpretaciones simbólicas que vienen a representar una construcción personal tan pulida y majestuosa como las mejores catedrales góticas construidas; para lo cual, estos constructores medievales, además de utilizar las herramientas de construcción para su uso normal, le daban una interpretación simbólica de carácter ético, con una organización gradual y manejando conocimientos científicos y tecnológicos avanzados que guardaban en secreto, junto con sus medios de reconocimiento entre sí, así como también practicando la fraternidad fuera y dentro de un recinto debidamente protegido para reunirse llamado logia, ejerciendo en él la libertad de pensamiento y libre expresión. Hasta que en 1716 se reunieron 4 logias independientes y establecieron como fecha el 24 de junio de 1717 día de san juan el bautista, para fundar una gran logia, La Gran logia de Londres, en la que recogieron algunos manuscritos que ya venían trabajando, entre ellos los Ashmoleanos, los cuales contenían ceremoniales para los tres grados, aprendiz, compañero y maestro; y fundaron las bases para una gran logia formal a la cual, con el paso del tiempo se vincularían muchas otras logias.

La finalidad de la masonería es primero a nivel individual con el hacer del masón, con el pulir su propia vida simbolizada en una piedra bruta a perfilar de tal manera, que sirva cual pieza certeramente encajada por todos sus ángulos en la construcción de un templo o de un edificio de los más solemnes; es así como esta gran construcción, este gran edificio, es construido por piezas muy bien pulidas y tratadas, a fin de tener la mejor simetría, proporción y equilibrio; y el masón es cada pieza que con sus finos acabados, muestra un nivel de pensamiento que ilumina las dudas de los demás de manera realista y encaja perfectamente con las demás piezas en una construcción que pasa de ser individual, a ser colectiva en un segundo momento con cada pieza bien definida en su lugar, teniendo en cuenta las antiguas constituciones de la masonería transmitidas a través de los años por medio de símbolos.

La razón es el medio preferido de formación del conocimiento permanente de los fenómenos y de la humanidad, que lleva al ser humano a conocer su verdadero deber en la vida; y este medio que nos lleva al auto-conocimiento, es transmitido a través de una tradición heredada de maestros masones, de buscar y conocer la verdad.

Existen dos clases de tradiciones, la tradición esotérica y la tradición exotérica; esta última es el bagaje cultural transmitido generacionalmente en una sociedad humana, son los conocimientos heredados tradicionalmente que vienen del aprendizaje de otros y se toman para sí como premisas ajustadas a la realidad a veces sin serlo. Mientras que la tradición esotérica, transmite conocimientos alternos con base en los exotéricos heredados, donde la importancia de la actitud personal en el estudio de los fenómenos naturales, se da a través de la observación de la transformación, a través del debate y el auto debate de esos conocimientos ya heredados, que cuando pasan por la reflexión personal, pueden cambiar y actualizarse por medio de la búsqueda de conocimiento, no quedándose con explicaciones a medias que no resuelven pertinentemente las dudas que puedan surgir, sino avanzando en respuestas.

Esta tradición hace referencia a un conjunto de conocimientos más objetivos donde los estudios científicos son los que acercan la realidad con la obtención de un resultado concreto, que a su vez, también supone un avance espiritual e intelectual, aunque muchas tecnologías de consumo no sirvan para hacer de los hombres personas más tolerantes, generosas o fraternales; pero si la búsqueda no es meramente científica sino que tiene un componente espiritual y transformador del hombre, entonces la ciencia es una herramienta simbólica para el trabajo transformador del ser humano.

La tradición de la masonería se basa en transmitir conocimiento en pro de la virtud, la sabiduría, la fuerza, la belleza, la justicia, la fraternidad y la verdad; pero también se basa en enseñar a buscarlas y en hacerlas parte de la vida de cada masón. Pues esta tradición recoge enseñanzas fundamentales de tradiciones iniciáticas antiguas, desde las pitagóricas difundidas por maestros gnósticos y neoplatónicos, hasta las procedentes con el inicio de la masonería y los llamados masones antiguos, pero desvirtuadas en el dogmatismo cristiano. Aunque actualizadas sus enseñanzas con los masones modernos desde el nacimiento de la gran logia de Londres en 1717.

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