La Manzana de la Discordia.

La historia comienza con la unión entre la ninfa Tetis (ninfa del mar) y el mortal Peleo (rey de los mirmidones), unión que se dio debido a la profecía realizada por Themis (descrita por varios autores como la justicia y la equidad, hija de Gea), en la cual se profetizaba que el hijo de Tetis sería mucho más grande que su padre, lo que llevó a los dioses a buscar una alternativa entre los mortales.

En su búsqueda dieron con un hombre que resaltaba entre los demás por su destreza, inteligencia y valentía; aunque inicialmente Tetis no aceptó la unión con Peleo por ser mortal, al este atacarla en una cueva y mostrar su valor, ella aceptó, dejando claro que no lo hacia por amor ni interés (tiempo después ambos serían los padres de Aquiles, quien seria de los épicos héroes de la Ilíada, muriendo a manos de Paris en la guerra de troya).

Al matrimonio fueron invitados todos los dioses y divinidades menores (como ninfas y faunos), transcurriendo la celebración con normalidad entre bebida y comida (ya que los dioses en la mitología griega cuentan con los mismos impulsos que los mortales, tanto en necesidades como en emociones), hasta que a la fiesta ingresa Eris (quien era la diosa de la discordia, la envidia y los celos), la única de los dioses que no fue invitada a la fiesta por el miedo de que pudiera crear desacuerdos en la celebración.

Eris al entrar se dirigió al centro de la fiesta, y tomo de su túnica una manzana dorada, poniéndola sobre una mesa y diciendo “este es mi regalo para la mas hermosa de las diosas”, retirándose después de esto.

 

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