La Piedra Negra de La Meca.

«Entre los musulmanes, el peregrinaje alcanza la jerarquía de dogma. El Corán establece que todo creyente, al menos, una vez en la vida debe visitar la Meca para que, según la tradición, de siete vueltas alrededor de la Piedra Negra de la Kabaa»

 

Pero, ¿qué es la Piedra Negra?

 

La Piedra Negra es una reliquia musulmana, que según la tradición islámica se remonta a los tiempos de Adán y Eva. Es considerada por los musulmanes como una piedra del Paraíso. Se encuentra en la esquina oriental de la Kaaba, el edificio cúbico de piedra hacia el que los musulmanes se orientan para orar, en el centro de la Gran Mezquita en La Meca, Arabia Saudí. La piedra es de unos 30 cm de diámetro y situada a 1,5 metros por encima del suelo.

 

Cuando los peregrinos circunvalan la Kaaba, como parte del ritual del Hajj Tawaf, muchos de ellos intentan, si es posible, detenerse y besar la Piedra Negra siete veces, emulando el beso que, según la tradición islámica, recibió del profeta Mahoma. La Piedra Negra es, según la tradición, un meteorito que el arcángel Gabriel entregó a Abraham. De acuerdo a las creencias islámicas, descendió a la tierra más blanco que la leche, pero los pecados de los hijos de Adán lo volvieron negro. Abraham y su hijo Ismael la colocaron en la esquina oriental cuando terminaron de construir la nueva Kaaba.

 

La piedra se rompió en varios pedazos debido al calor provocado durante un incendio en el año 683. Las piezas están unidas por un marco de plata, que cierra con clavos de plata. La piedra fue robada por la secta de los cármatas en 930 y restituida veinte años después.

En términos científicos, su origen natural ha sido muy discutido. Se ha descrito como una piedra de basalto, ágata, como una pieza natural de vidrio o como un meteorito; esta última opción, la del meteorito, es la más popular y extendida. ​ A principios del siglo XXI el Museo de Historia Natural de Londres descartó la posibilidad de que se tratara de un meteorito, decantándose por su origen terrestre. ​

 

Y ¿qué significado tiene esa piedra?

 

Esto se cuenta en el libro “La Historia de los Profetas” de Said Afandi al Shirkawi

 

Durante la estancia de nuestro antepasado Adán en el Paraíso, el Todopoderoso le puso un ángel guardián. Cuando Adán se acercó al árbol del pan, el ángel guardián retrocedió ante nuestro antepasado. Cuando el Todopoderoso lo miró con una mirada de gracia, el ángel quedó petrificado por la vergüenza.

 

Cuando Adán abandonó el Paraíso por cometer un error y saborear el árbol del pan, nuestro antepasado se llevó consigo un ángel petrificado que al principio era de un blanco deslumbrante y cuyo resplandor era suficiente para iluminar toda la tierra, pero que luego se volvió negro al ser tocado por manos humanas pecaminosas, y la luz en él se extinguió.

 

En el Día de la Resurrección, la preciosa Piedra Negra se convertirá nuevamente en un ángel y testificará para todos los que lo tocaron con reverencia y un alma pura buscando la satisfacción del Altísimo.

 

Después de muchos años, el profeta Abraham, obedeciendo al Todopoderoso, comenzó a colocar las bases de la Casa de Dios: la Kaaba. Ismael, su hijo,  lo ayudó trabajando las piedras y el mortero. Y durante la construcción de la Kaaba Abraham escuchó un llamamiento desde el lado del Monte Abu Kubais: “¡O Abraham! Es hora de devolver lo que está almacenado en mí. ¡Ven y tómalo!”.

 

Entonces Abraham subió a la montaña. Parte de la montaña se dividió y él encontró en ella la Piedra Negra, que había sido escondida allí por el Profeta Noé o el Arcángel Gabriel. La tomó de allí y la puso en el rincón yemení de la Kaaba. Ella (la piedra) fue glorificada con las palabras “Yad Allahi fid-dunya” (El Poder de la Mano de Al-lah en este mundo).

 

Para todos aquellos que comienzan la circunvalación de la Kaaba – tawaf – con convicción pura, la sunnah (lo preferible) es tocar con las manos y besar la Piedra Negra.

Hoy en día es difícil tocar y besar la Hayyar al Asuad debido a la gran cantidad de peregrinos. Es suficiente hacer un signo de piedra con la mano y besar la propia mano, y la sunnah se considera realizada al mismo tiempo.

 

Se dice que aquel que cumpla con esta sunnah en la medida de lo posible, en el Día del Juicio tendrá a su favor la intercesión (shafat) de la Piedra Negra. Y también se dice que en el día del Mahshara (Resurrección), cuando todos estén en gran necesidad de intercesión y ayuda, esta piedra será un testigo.

 

Esta es la tradición de la Hayyar al Asuad, pero sólo Al-lah sabe la verdad.

 

     En el símbolo masónico, la «Piedra cúbica con punta» es una representación de la Piedra Filosofal (la figura de un hacha de la cúspide representa el jeroglífico del Polo). 

 

Y, ¿Qué relación tiene esta piedra con la masonería?

 

En el símbolo masónico, la «Piedra tiene una significancia especial, en la que destacan:

 

PIEDRA BRUTA

Es la «materia prima» indiferenciada, o el «caos», en la iniciación masónica. Por tanto, identificada con el Aprendiz, simboliza el trabajo espiritual que ha de realizarse sobre aquél para eliminar sus imperfecciones y destruir parcialmente su individualismo, fundamentalmente por la disciplina del silencio.

 

PIEDRA DE FUNDACIÓN

Es la «primera piedra» de la construcción, situada en el ángulo NE de la misma. Hay otras tres piedras de fundación ubicadas en los tres ángulos restantes, siendo su orden de colocación angular: SE, SO y NO. Son reflejos del principio dominante del edificio, simbolizado por la piedra angular. La «primera piedra» se asocia a San Pedro.

El primer lugar que ocupa en Logia el masón recién iniciado es precisamente el ángulo NE de la misma. Es allí que se le sitúa con los pies en escuadra y donde se le designa con el nombre de «primera columna», refiriéndose a su «templo espiritual». El ángulo NE del pavimento mosaico se asocia con la virtud cardinal de la templanza. «Esta virtud debe ser de práctica constante en todo masón», dicen las instrucciones del primer grado. Se encuentra en estrecha relación con la guarda del corazón, o la sobriedad, «vía de todas las virtudes y de todos los mandamientos de Dios».

 

PIEDRA FUNDAMENTAL

Situada en el centro de la base del edificio entre las cuatro piedras fundacionales; se encuentra justo debajo de la «piedra angular» formando con ella el eje vertical del edificio. Las relaciones de la «piedra fundamental» con la «piedra angular» están vinculadas con las diferentes «localizaciones» del lûz o «núcleo de inmortalidad». El lugar que ocupa es el punto de caída de la «piedra negra»; la piedra fundamental es por tanto su aspecto terrestre. Su simbolismo general remite a la idea «polar».

 

PIEDRA ANGULAR

Simboliza el principio dominante del edificio. Al estar situada en el domo de la cúpula que lo corona, tiene una forma especial y única que la diferencia de todas las demás y que hace que los constructores no puedan comprender cuál es su destino. Sólo una categoría de constructores diferente a la de aquéllos, los que han pasado «de la escuadra al compás» conoce su función. En alquimia se asimila al éter, así como a la «piedra filosofal». Por su forma, sólo puede ser colocada desde fuera. A veces se representa con forma de diamante.

 

Se relaciona también con Lapsit exillis, «piedra parlante» (oráculo) y con la Lia Fail o «piedra del destino», piedra de consagración de los antiguos reyes de Irlanda, y más tarde de los de Inglaterra. Luego pasó a ser la piedra setiyah (o ‘fundamental’) colocada en el Templo de Jerusalén debajo del lugar del Arca de la Alianza, marcando el centro del mundo. Esta Piedra debe ser asimilada a la Clave de bóveda del Cosmos completo.

 

En cierto sentido, puede identificarse con la Palabra perdida que buscan los Maestros al simbolizar la identidad verdadera y secreta del G.A.D.U.

 

 

PIEDRA CÚBICA

En Masonería simboliza el cumplimiento de la obra. Es el equivalente a la Sal de los alquimistas, zona neutra en la que se reencuentran y establecen las influencias opuestas que proceden del Azufre y el Mercurio. El paso de la «piedra bruta» a la «piedra cúbica» representa la elaboración que debe sufrir la individualidad para devenir «apta» a servir de «soporte» a la realización iniciática. Es la «obra al blanco» alquímica.

 

PIEDRA CÚBICA EN PUNTA

Su representación en el plano es la de la Tetraktys y el «cuadrado de cuatro» (ternario superior y cuaternario inferior), figuras ambas por las que juraban los pitagóricos. Herméticamente es la figura de la «Piedra filosofal». Se encuentra en estrecha relación con el símbolo del Polo cuando se completa con un hacha que parece en equilibrio sobre el vértice, pues el hacha se dice ser la figura del Polo.

 

Las expresiones inglesas Broached Thurnel y Diamond Ashlar aluden posiblemente a este símbolo. Esta es la Piedra del Compañero, pues lleva asociada la idea de una ascensión de la Tierra (cubo) hacia el Cielo (pirámide), es decir, el paso del cuaternario al ternario (Tetraktys). En el grado 30 del Rito Escocés Antiguo y Aceptado también se encuentra esta piedra, pero cubierta de inscripciones latinas y hebreas.

 

Extractado de Alexis Hatman, Diccionario Masónico, Barcelona, 2007, p. 151-157.

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