Las Minas del Rey Salomon.

Por: Germán Gil.

Para poder entender este tema partamos primero de una breve biografía del Rey Salomón, Salomón (hebreo שְׁלֹמֹה, Shlomoh) ​ fue según la Biblia el tercer y último monarca del reino unido de Israel (es decir, antes de la separación del territorio israelita en los reinos de Judá e Israel). Hijo del rey David, gobernó sobre un extenso territorio durante casi cuatro décadas, posiblemente entre los años 965 y 928 a. C.6​ Durante el reinado de Salomón se construyó el primer Templo de Jerusalén y a él se le atribuye la autoría de los textos bíblicos titulados Libro de Eclesiastés, Libro de los Proverbios y Cantar de los Cantares.    

Se dice del rey Salomón que heredó un considerable imperio conquistado por su padre el rey David, que se extendía desde el Valle Torrencial en la frontera con Egipto hasta el río Éufrates, en Mesopotamia;​ tenía una gran riqueza y sabiduría;​ administró su reino a través de un sistema de 12 distritos; poseyó un gran harén, el cual incluía a «la hija del faraón»; honró a otros dioses en su vejez​ y consagró su reinado a grandes proyectos de construcción.

En el Corán, Salomón es considerado uno de los más importantes profetas. Los musulmanes se refieren generalmente a él con la variante árabe, Sulayman. En el Kebra Nagast (Libro de la Gloria de los Reyes de Etiopía), crónica pretendidamente histórica de los reyes de Etiopía, se describe la descendencia de Salomón desde su hijo Menelik I (hijo de Salomón y de la Reina de Saba).

Emprendió numerosas obras arquitectónicas, entre las que destaca por encima de todas la construcción del Templo de Jerusalén como lugar para la permanencia del arca de la Alianza, aunque destaca también la erección de un fabuloso palacio, la construcción de un terraplén que unía el templo con la ciudad de Jerusalén. En sus construcciones participó un gran número de técnicos extranjeros, como albañiles y broncistas de Tiro o carpinteros de Gebal. Entre todos ellos destaca el arquitecto Hiram, ​ y se importaron lujosos materiales también procedentes de Fenicia

Durante el transcurso de su reinado la monarquía hebrea tuvo su momento de mayor prosperidad y el esplendor de su nación llamó la atención de la reina de Saba. Se hablaba también del llamado Juicio de Salomón, gobernante y pueblo se regían bajo la Ley de Yahvé. (El pueblo entero lo obedecía). Puesto que finalmente, se había establecido el Reino de Dios en la tierra

Según la tradiciones Masónicas, el Rey Salomón con la construcción de este Templo dedicado a Dios, cumplió con la voluntad de su padre el rey David.  El Templo expresa la unión del alma con el espíritu, e igualmente expresa arquitectónicamente ese mismo matrimonio, el matrimonio sagrado entre la Tierra y el Cosmos, ya que su construcción se efectúo de acuerdo con el modelo cósmico, según el cual el mundo terrestre aparece del mundo celeste, cumpliéndose el principio de la correspondencia  ¨cómo arriba es abajo; como abajo es arriba¨.  Según de Flavio Josefa en sus Antigüedades Judaicas. La razón de ser  de cada uno de los objetos del Templo es recodar y representar al Cosmos. Por ello, el propio Templo en su integridad y cada una de sus partes, constituyen expresiones simbólicas de ese Cosmos que representa. Al examinar nuestras Logias, se aprecia que al igual que el Templo de Salomón, constituyen una representación simbólica del Templo y por tanto del propio Cosmos.

Cuenta la Biblia que el rey Salomón fue un rey judío, que además de ser justo, llevó a su pueblo la prosperidad, quizás por unas legendarias minas de oro que le hicieron nadar en la abundancia. Ahora, un equipo internacional de arqueólogos ha desvelado que esas minas realmente existieron, pero fueron de cobre.

El registró arqueológico muestra que las minas del Valle de Timna fueron construidas y explotadas por una sociedad local, probablemente los primeros edomitas, que se sabe que ocuparon la tierra y formaron un reino que rivalizaba con Judá. Los materiales hallados y la falta de restos arquitectónicos de la colina de los Esclavos apoyan la idea de que la gente era un pueblo semi-nómadas que vivían en tiendas de campaña. Los resultados de la colina de los Esclavos confirman que las minas de cobre datan de la época de los reyes David y Salomón – y probablemente fueron de origen idumeo.

Por muchos siglos varios arqueólogos y cazadores de fortunas estuvieron buscando la existencia de las minas del rey Salomón, pero su intento por encontrarlas fue desconsolador. Actualmente varios arqueólogos se pusieron a buscarlas, luego que H. Ride escribió un libro en el que explica que las minas existen, y describía el lugar como secreto conteniendo “oro y diamantes”.

De acuerdo a los datos actuales, existen pruebas de que las minas realmente se encuentran en el lugar descrito, ya que varios arqueólogos de EE.UU. dicen haber encontrado un gran centro de extracción de cobre en el sur del país asiático, y el lugar donde se originó la gran leyenda del monarca bíblico.

Desde mi punto de vista y luego del análisis realizado para obtener información sobre el Rey Salomón concluyo que las minas del Rey Salomón no son un tesoro escondido u oculto bajo la tierra, ni mucho menos piedras preciosas o diamantes sino todo lo contrario las minas del rey Salomón son la sabiduría interna que todos tenemos y debemos encontrar y pulir hasta convertirla en un tesoro preciado, en mi caso, como Aprendiz masón, tengo justamente la tarea de desbastar mi piedra bruta, de educarme y quitar sus partes más toscas y torpes.

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