Los Dioses del Olimpo.

Dueños de innumerables relatos de la antigüedad, inspiración de importantes gestas heroicas a través de la historia, una mitología que podríamos considerar muy rica en cualquier aspecto, muchos no sabemos cómo, pero están en nuestra memoria de alguna forma, ya sea en la escuela, en algún dibujo animado o porque lo hemos leído de algún relato de Homero o Heródoto; si nuestra historia como seres humanos fuese un libro, los dioses de la antigua Grecia serían quizás uno de los capítulos más importantes para conocer cómo la humanidad empezó el camino del conocimiento y la conciencia del universo.

Los más destacados entre los dioses de la mitología griega, son los dioses del Olimpo. Según los relatos de importantes historiadores de la antigüedad en el panteón sólo podían haber 12 dioses a la vez, pero no siempre eran los mismos, de vez en cuando algunos se alternaban con otros, pero siempre el número 12 se mantenía en el Monte Olimpo. A continuación se nombran algunas de las deidades más importantes qué pasaron por el Olimpo.

Zeus: Es el dios supremo de todos los dioses, además de gobernar el Monte Olimpo, su principal característica es ser ese dios que está en los cielos, dueño del trueno, representando justamente esa superioridad que lo caracterizaba. Se le suele asociar con un rayo en la mano, un águila, un roble, un cetro y una balanza como símbolo de justicia. Una de las características principales de este dios era su ira desmedida y su vida promiscua en el sentido más literal de la palabra. Si analizamos esta cuestión de forma metafórica, nos podemos encontrar que era un Dios que no juzgaba género para expresar su amor, pero así como solo él sabía amar, también sabía castigar, y es aquí donde se le puede relacionar su fuerte temperamento.

Hera: Reina de los dioses, esposa y hermana de Zeus, se suele relacionar con un carácter vengativo, producto de las continuas infidelidades de Zeus. Lo curioso es que no desataba su ira contra su infiel esposo, para ella los culpables eran sus amantes. Con esto los griegos querían expresar la importancia de la familia en la sociedad. Y el nivel de tolerancia que se debía tener. Por esto fue considerada como la diosa del matrimonio y la familia.

Poseidón: Es el dios de los mares y se le relaciona también con los caballos y los terremotos. Su símbolo más emblemático es tridente, compartía características parecidas a la de su hermano Zeus, en cuanto a su promiscuidad y carácter fuerte.

Dionisio: Es el olímpico más joven, dios del vino y las fiestas, su símbolo es la copa, y se caracteriza por ser el único dios del panteón hijo de una mortal.

Apolo: Es el dios que quizás cumple la función más romántica que el resto que conforman el panteón olímpico. Llenar de luz el mundo, por eso se le considera dios de la luz, la poesía, la medicina, la belleza, el conocimiento y las artes. Entre sus símbolos está el sol.

Artemisa: Hermana gemela de Apolo, diosa de la virginidad, el parto y la caza, protectora de los animales y muy hábil con el Arco. Era muy deseada por otros dioses, y a pesar de sus muestras de interés hacia ella, nunca su corazón correspondió a nadie. Tal vez por eso fue una de las diosas más veneradas en la antigüedad, tenía ese equilibrio entre firmeza, convicción y pureza.

Hefesto: Herrero de los dioses, patrón de los artesanos, su símbolo es el fuego y el yunque. Nunca destacó por su belleza, y su cojera era una característica que lo definía. Mas sin embargo se destacaba por su gran fuerza física.

Afrodita: Diosa del deseo, el amor y la belleza, fue una de las divinidades más veneradas a lo largo del Mediterraneo. Entre sus símbolos está la paloma, la manzana y la rosa.

Hermes: Mensajero de los dioses, dios de los comerciantes. Entre sus símbolos destaca el caduceo. Además a Hermes se le atribuyen variadas funciones, entre ellas, llevar el alma de los muertos al reino de Hades.

Ares: Dios de la guerra y protector del Olimpo. De carácter muy temperamental y violento, es asociado también a la virilidad masculina.

Atenea: Diosa de la inteligencia y sabiduría, patrona de Atenas. Es una de las diosas más importantes del Olimpo por su papel en la mitología griega, además de ser protectora de la guerra. A pesar de su personalidad dual relacionada entre inteligencia y conflictos bélicos, se explica básicamente en qué usaba esa sabiduría para la estrategia militar. Atenea no tuvo descendencia y permaneció virgen por decisión propia.

Demeter: Diosa de la agricultura y la fertilidad. Divinidad protectora de las cosechas y la fertilidad de los campos. Para los griegos era la responsable de las estaciones del año.

Hades: Dios del inframundo y de los muertos, cuando las almas abandonan su cuerpo, van al reino de Hades. Es el encargado de guardar el equilibrio, existe la vida, pero también existe la muerte; de Hades no existen muchos relatos concretos, pero es justamente por ello. Los detalles que existen después de la muerte, para nosotros aún son misterios desconocidos.

Otros dioses olímpicos son: Hestia, diosa del hogar. Asclepio, dios de la medicina y la curación. Eros, dios del amor sexual y la belleza. Hebe, servía a los dioses en el panteón y se

le atribuyen poderes de rejuvenecimiento. Heracles, hizo parte del Olimpo después de morir. Pan, dios de los pastores. Persepone, reina del inframundo.

Por último, si alguien se pregunta cuál es el origen de estas deidades, cabe resaltar que casi todos los dioses del olimpo son consecuencia directa o indirecta de Zeus, este a su vez es hijo de Cronos (el tiempo) y Rea (la fertilidad). Los cuales nacen de Gea (la tierra) y Urano (el cielo). Pero la tierra y el cielo debieron tener un origen, y este fue el Caos, el cual se define así mismo como el estado primigenio del cosmos infinito, antes que existiera cualquier dios y cualquier fuerza elemental del universo.

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