Superorganismo-La Sociedad de las Hormigas

En biología la palabra superorganismo se utiliza para definir como individuo independiente el comportamiento social que tienen algunas especies del reino animal dentro de la naturaleza, lo que se ha observado es que esto solo aplica a himenópteros como las abejas, hormigas, termitas, avispas, por nombrar algunos. Es decir, no cualquier comportamiento social entre una misma especie puede entenderse como superorganismo.

Los superorganimos tienen 4 características básicas o comunes entre ellos:

  • Sus individuos habitan en un nido común, sea artificial o creado por ellos mismos; el cual cumple la función de brindar protección, aprovisionar o generar alimento y además, puede hacer las veces de incubadora para nuevos elementos de la colonia.
  • Longevidad de una reina o madre, es el núcleo de la colonia, y a partir de ella nacen las nuevas generaciones, las hermanas y las hijas, por lo general, estas últimas, sacrifican sus posibilidades de ser madres por el bien de la colonia misma.
  • Roles y funciones para cada individuo del superorganismo.
  • Existe una comunicación permanente entre todos los miembros del grupo social.

Si nos damos cuenta, el comportamiento de este tipo de sociedades es tan cohesionado y complejo, que si lo vemos desde un punto de vista más superficial no va a diferir mucho del funcionamiento de cualquier ser vivo. Los superorganimos al igual que cualquier otra especie de la naturaleza, tienen algo que les da chispa o vida (la reina en este caso), tienen elementos que les permiten conseguir alimento, en el caso de los superorganismos son los individuos que cumplen el rol de obreros, también poseen estrategias de defensa para preservarse y sobrevivir; además poseen la capacidad de regenerarse y crecer.

La masonería como institución iniciática nos permite comprender como podemos aplicar estos conceptos que tienen los superorganismos ya incorporados a nuestra vida cotidiana, al mismo estilo de una colonia, cada logia tiene una cabeza, en este caso sería el Gran Maestro, y por debajo de él existen distintos tipos de hermanos que cumplen diferentes roles, dependiendo muchas veces del grado que ostenten. La masonería nos enseña entonces que debe existir un orden jerárquico, y que cada individuo debe ser lo suficientemente consciente, para obrar por su propia cuenta, pero en pro de su logia madre, todo con el fin de que esta alcance los objetivos planteados.

Cuando el ser humano sale de las cavernas hace miles de años y socializa con sus iguales, se va dando cuenta que no basta con simplemente entablar relaciones y comunicación, para que pudieran surgir en aquellas épocas y sortear los peligros que existían, era necesario que cada quien tuviera determinados roles, todo en pro del bien común.

De alguna forma la masonería nos trae estos conocimientos de los primeros hombres que caminaron el planeta encontraron mientras aprendían observando la naturaleza. Todo en la vida se debe ver como una unidad de partes, y cada conjunto forma en si otra unidad más extensa.

Las logias viven por el trabajo de todos los hermanos en ella, pero una logia por sí sola no puede dejar un legado, deben existir varias logias que trabajen y se comuniquen entre sí, y esto es lo que hace la masonería por todo el planeta, engendrar la semilla de esta filosofía, para que esta se reproduzca en otras tierras y logre sobrevivir durante generaciones.

Cada masón entonces hace parte de un superorganismo que es la masonería, esto a su vez nos da a entender que cada ser humano, es un individuo que tiene unos roles y un trabajo dentro de sus propios superorganismos, como son la familia, el trabajo y su círculo social en general. Si lo vemos de esta forma, nosotros como individuos formamos parte de un superorganismo que se llama humanidad, por eso debemos velar por los intereses de esta, y trabajar para el progreso de esta.

Antes de terminar, me gustaría nombrar una cualidad clave que hace que los superorganismos funcionen tan bien, y que a la vez sirve de reflexión: Cada individuo dentro de ese todo funciona prácticamente en modo automático, ya que entiende que el uno es todo, y que dentro de ellos existe algo de ese todo, es decir, velando siempre por el bien común. Muy seguramente el mundo sería diferente, si todos entendiéramos que hacemos parte de un todo, que nuestra conexión no es solo con los de nuestra misma especie, sino también con cada organismo del planeta y del universo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.